Hoy, querida gran minoría, estoy temprano 23:53. No hay tiempo que perder, las ojeras no pierden ese morado tan característico ellas solas. Momento de consultar a la eminencia del conocimiento reunido "Wikipedia says that", parece ser que ese color en occidente representa riqueza, sofisticación yyyyyy... e inteligencia. Para mi, en cambio, representa dos autobuses dirección Bilbao, rumbo directo al reencuentro con mi matrícula universitaria y todo conocido que se cruce por el camino. Necesito preparar la sonrisa de "este moreno es natural" y olvidar la de "¿qué optativas dices que tenemos?"
De cualquier manera, venía a contar otra cosa, pero pasó el... (clarividencia, ubicación temporal) miércoles, lo dejaré madurar que "la semana pasada" sabe mejor. Señores presentes en la sala, verificación es lo único que les pido. Un poco de empirismo para este domingo noche porque mis intentos del sábado de la (referencia histórica y aplausos) semana pasada fueron torpemente frustrados.
Pues pasó que tras el segundo chupito de jagermeister se acercó un ente que, según mi memoria, llevaba una camiseta de panadero gris, una cresta engominada y una nube en la cara. Ente intenta interactuar con I, ente intenta interactuar con L, ente intenta interactuar con N, ente intenta interactuar con A... para finalmente humillad o, vejado, dolido, ofendido, degradado, maltrecho venir vía pimball a mi. A mi. No, verás esque yo no acostumbro a salir con elementos meteorológicos. PERO él no admitiría otro no como respuesta, por eso (y seguramente por que su rumbo sexual no se lo permitiría) nuestra prometedora y climatizada relación se quedó en un "¿te puedo presentar a un amigo?".
Dos metros. Pelo de cazuela. Shock circulatorio. Qué-cómo-porqué- cuándo a pasado esto. Oh sí. Recordar: el informe de Kinsey que concluía que la mayor parte de la población tiene un pequeño homosexual dentro. Estadísticamente el amigo de la nube podía querer ser presentado.
A romper la correa de la censura. Honestamente, después de su"encantado me llamo &%&/$%$%··"no supe que decir. Martillazo de emergencia. Toma las riendas. Piensa algo. Asique le pedí su teléfono, no los dígitos, el artefaZto y apunté algo cómo 653 notengocorazón 666. Y de pronto, el peso de las canciones de campamento, la playstation 1 que me regalaron por mi comunión en oferta con el juego de Hércules (nunca más allá de la tercera pantalla). NO, bale trae que te lo he puesto mal y nubes, nubes, nubes que pulsan teclas.
Datos interesantes que desconoceremos: Si no ha llamado por qué figuro en su agenda con 11 números en lugar de nueve o por elementos externos.
Desodorante, zumo de piña y a la cama.